Monday, March 05, 2012

Mirándole su cara se comprende
el mordisco, decía: que una falta
lleva un lateral al clamor curvado
de hoja que por sus dos alas asalta.
Con la voz arrancada se defiende
como si en verdad nunca hubiese estado,
ni en casa, ni en legado,
junto a la fresca llama,
que atravesaba el drama.
Se utilizó además cáncamo y aro
para ella era el soporte y en su amparo
posada, se quedaba entre una palma;
por simpatía al paro,
en el mes de Febrero duele el alma.

José Pómez
jose@pomez.net